San Juan 08:51 18/5/2026
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
La tensión interna en el oficialismo volvió a escalar en las últimas horas y esta vez tuvo como protagonista a Patricia Bullrich. La ministra de Seguridad dejó trascender su fuerte malestar por el impacto político que genera el caso de Manuel Adorni y encendió alarmas dentro de La Libertad Avanza por las consecuencias que el escándalo podría tener sobre el futuro electoral de Javier Milei.
Según reconocen distintos sectores del oficialismo, la exministra de Seguridad atraviesa uno de sus momentos de mayor enojo desde que se incorporó al Gobierno libertario. El foco de su bronca apunta directamente al jefe de Gabinete, a quien responsabiliza por haber agravado la crisis política con la demora en las explicaciones públicas y la presentación de documentación ante la Justicia.
“Estoy harta, rota las pelotas de este pibe”, habría dicho la funcionaria en conversaciones privadas con dirigentes de su espacio, según publica el periodista Ignacio Ortelli en Clarín.
En el entorno de Bullrich sostienen que la ministra cree que Adorni “le mintió” al Presidente cuando aseguró que ya tenía preparados los papeles requeridos por la Justicia.
La falta de definiciones y el desgaste constante del tema comenzaron a generar incomodidad en sectores libertarios que temen un deterioro de la imagen presidencial. La preocupación ya no gira solamente alrededor de la situación judicial del jefe de Gabinete.
Cerca de la expresidenta del PRO consideran que el problema pasó a convertirse en una crisis política que amenaza con erosionar uno de los principales activos del Gobierno: el discurso anticasta y de transparencia con el que Milei llegó al poder.
En Balcarce 50 admiten por lo bajo que el tema alteró el funcionamiento interno de la mesa política y complicó el intento del Ejecutivo de recuperar centralidad con la agenda económica y legislativa.
Mientras el Gobierno busca avanzar con proyectos como el super-RIGI, las reformas desregulatorias y los cambios en organismos del Estado, el caso Adorni monopoliza discusiones internas y genera tensión con aliados parlamentarios.
En ese contexto, Bullrich comenzó a insistir con la necesidad de construir un acuerdo político con los amarillos para evitar una fractura del voto anti kirchnerista de cara a las próximas elecciones presidenciales.
“La prioridad es sostener el proyecto de Milei”, aseguran dirigentes cercanos a la ministra. Sin embargo, reconocen que la caída en las encuestas y el desgaste político del oficialismo encendieron señales de alerta. Incluso, cerca de la funcionaria admiten que empresarios, dirigentes políticos y referentes del denominado “Círculo Rojo” comenzaron a transmitir preocupación por la forma en que el Gobierno está manejando la crisis.
Algunos sectores libertarios interpretan que la falta de reacción frente al caso puede afectar la credibilidad del oficialismo y poner en riesgo la estrategia electoral pensada para 2027. La situación también reactivó las negociaciones subterráneas entre sectores del PRO y dirigentes libertarios.
En las últimas semanas, la exfuncionaria libertaria retomó contactos con Jorge Macri y otros referentes macristas, en medio de la discusión por el armado político en la Ciudad de Buenos Aires. Aunque desde ambos espacios niegan acuerdos formales, desde el entorno de la exdirigente macrista consideran que el entendimiento con el PRO será “inevitable” si el kirchnerismo logra reorganizarse electoralmente.
En paralelo, dentro de La Libertad Avanza también comenzaron a crecer sospechas cruzadas y tensiones alrededor del futuro político de Bullrich. Algunos dirigentes alineados con Karina Milei deslizaron dudas sobre las aspiraciones de la ministra, aunque desde su entorno rechazan de plano cualquier especulación sobre una ruptura.
“Ella no piensa irse del espacio y quiere que Milei sea reelecto”, repiten cerca de la funcionaria. Pero aclaran que el Gobierno necesita reaccionar rápido para evitar que el desgaste político siga creciendo.
Mientras tanto, el oficialismo sigue con atención el avance judicial sobre Adorni y espera que las próximas semanas no profundicen aún más el impacto interno. En el entorno de Bullrich advierten que un eventual llamado a indagatoria podría transformar definitivamente el escenario político y obligar al Gobierno a tomar decisiones incómodas para preservar su capital electoral.
