-AUDITORIA-
PAMI destapó una red de fraude en ópticas y oftalmología: recetas truchas y cobros indebidos a jubilados

Una auditoría interna de la institución reveló un esquema sistemático de irregularidades en prestaciones oftalmológicas en varias provincias. Detectaron sobreprecios, prácticas inexistentes y afiliados que pagaban por servicios que debían ser gratuitos.

San Juan 11:11 2/5/2026
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar

Una investigación interna del PAMI encendió alarmas en el sistema de salud de los jubilados: una auditoría detectó un esquema extendido de fraude en prestaciones oftalmológicas y ópticas que incluye sobrefacturación, recetas sin sustento médico y cobros indebidos a afiliados en distintos puntos del país.

El relevamiento, basado en cruces de datos del sistema de Órdenes Médicas Electrónicas (OME) y controles prestacionales, identificó patrones repetidos en provincias como Buenos Aires, Santiago del Estero, Entre Ríos y La Rioja. 

Según el informe, no se trata de hechos aislados sino de una modalidad sistemática que involucra a médicos, centros oftalmológicos y ópticas. Entre las principales irregularidades detectadas aparece la sobrefacturación de anteojos. 

En muchos casos, los profesionales indicaban lentes de baja graduación -de menor costo- pero facturaban módulos de alta complejidad, hasta cinco veces más caros. Mientras el afiliado recibía un producto básico, el organismo abonaba valores muy superiores. 

Otra práctica extendida es la de prestaciones fantasma: consultas, estudios o prácticas que nunca se realizaron o que no cuentan con historia clínica que las respalde. En algunos centros auditados, hasta la mitad de las órdenes carecía de documentación médica válida. 


A esto se suma la manipulación de códigos para facturar consultas de mayor valor y la existencia de circuitos cerrados, donde médicos derivaban sistemáticamente a una única óptica, en algunos casos con vínculos personales o familiares. Uno de los aspectos más sensibles es el impacto directo sobre los afiliados.

La auditoría detectó situaciones en las que se ofrecían lentes “mejorados” por fuera de la cobertura, lo que llevaba a los jubilados a pagar cifras elevadas por prestaciones que debían ser gratuitas. En paralelo, esos mismos productos eran facturados al PAMI, generando un doble cobro. Los casos relevados muestran la magnitud del problema. 

En Santiago del Estero se identificaron más de 600 episodios de sobrefacturación vinculados a un mismo circuito. En Entre Ríos, un profesional acumuló cientos de prácticas sin respaldo clínico, incluyendo recetas sin datos básicos como la graduación. También se detectaron irregularidades en Mar del Plata y Concordia, donde se concentraron cientos de prestaciones bajo patrones similares. 

Estas maniobras se enmarcan en una serie de investigaciones más amplias que el organismo viene desarrollando sobre el uso del sistema OME. En ese contexto, ya existen al menos seis causas judiciales abiertas por presunta defraudación contra la administración pública, falsificación de documentos y uso indebido de datos de afiliados. 

Uno de los expedientes más avanzados se tramita en la Justicia Federal de Santa Fe, donde se investiga la emisión de cientos de recetas apócrifas a nombre de jubilados que no habían recibido esas prestaciones. La causa se apoya en pruebas técnicas, como el rastreo de direcciones IP desde donde se generaban las órdenes médicas. 


El escenario se completa con auditorías que detectaron volúmenes de atención imposibles de sostener en términos reales. En algunos casos, se registraron cientos de prácticas en pocas horas, lo que evidencia la utilización del sistema para facturar servicios inexistentes. 

Desde la actual conducción del PAMI, a cargo de Esteban Leguízamo, aseguran que estas investigaciones forman parte de un proceso de saneamiento del organismo. Según datos oficiales, ya se recortaron cerca de 90.000 millones de pesos en gastos considerados innecesarios y se avanzó en la reducción de estructuras administrativas. 

Además, se implementaron nuevos mecanismos de control: monitoreo permanente de prestaciones, validación digital de identidad, auditorías continuas y penalizaciones automáticas ante irregularidades. El objetivo, sostienen, es garantizar que los recursos lleguen efectivamente a los afiliados. “Esta gestión no encubre, investiga y denuncia. 

Hay un mandato claro de sanear el sistema y erradicar los abusos”, señalaron fuentes del organismo. Con múltiples causas en curso y un sistema bajo revisión, el PAMI enfrenta uno de los mayores desafíos de su historia reciente: desarticular una red de fraude que afectó tanto a las finanzas públicas como a millones de jubilados en todo el país.