![]() |
| El delantero, condicionado por una lesión de tobillo en la previa del torneo, marcó un golazo ante Suiza y volvió a demostrar que su influencia en Argentina excede ampliamente su rol como anotador. |
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
Julián Álvarez recibió la pelota cuando la amenaza de los penales comenzaba a sobrevolar el Estadio de Kansas City.
Argentina había jugado durante más de 50 minutos con superioridad numérica, pero no encontraba la manera de quebrar a una Suiza inexpugnable.
Hasta que la Araña se fabricó el espacio y sacó un remate extraordinario desde fuera del área: la pelota tomó la curva perfecta, se alejó de Gregor Kobel y terminó inatajable en el ángulo superior izquierdo.
A los 112 minutos, el campeón del mundo encontró el gol que necesitaba para encaminar otro trámite sufrido y rescatar a su país.
“No se vistió de nadie. Se vistió de él”, contestó Lionel Messi cuando los periodistas intentaron vincular la definición a la maestría de la leyenda de 39 años.
“Hizo un golazo, pero no es la primera vez. Ya tiene varios así. Tiene un golpeo muy bueno y lo viene demostrando desde hace muchísimo tiempo.
En el Atlético de Madrid lleva muchísimos goles similares”, agregó. El gol tuvo un significado que excedió la belleza de la definición.
Fue el reencuentro de Julián con su mejor versión después de una preparación atravesada por las molestias físicas, las dudas y una recuperación contrarreloj.
El delantero había cerrado la temporada europea con un problema en el tobillo izquierdo que condicionó sus últimas semanas con el Atlético de Madrid y le impidió llegar al Mundial en plenitud.
Hay goles que valen una clasificación. Y hay goles que emocionan a todo un país.
— Marcelo Bee Sellares (@mbeesellares) July 12, 2026
Julián Álvarez, desde Calchín, volvió a escribir una página inolvidable con la camiseta argentina. ⚽pic.twitter.com/zcFnkETkTe
