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| Una fecha que remite al origen de una de las ciudades más antiguas del actual territorio argentino. |
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
La historia comenzó en 1562, cuando el conquistador español Juan Jufré, proveniente de Chile y bajo las órdenes de la Corona española, cruzó la cordillera y llegó a la región de Cuyo con un grupo de soldados y familias colonizadoras.
El 13 de junio de ese año fundó la ciudad con el nombre de San Juan de la Frontera, en homenaje a San Juan Bautista, santo patrono del propio Jufré. La fundación respondió al modelo de ocupación territorial impulsado por España en América.
A partir de un plano urbano básico, se distribuyeron solares entre los nuevos pobladores y se reservaron espacios para las principales instituciones de la época, como el Cabildo, la Iglesia y la Plaza Mayor.
Sin embargo, la historia de estas tierras había comenzado mucho antes de la llegada de los europeos.
La región estaba habitada por los huarpes, pueblos originarios que desarrollaron sistemas de riego para aprovechar el agua de los ríos y sostener cultivos de maíz, quínoa, porotos, zapallos y ajíes, además de actividades de caza, pesca y recolección.
Los huarpes también aprovechaban los frutos del algarrobo y del chañar para la elaboración de alimentos y bebidas, en una economía adaptada a las condiciones climáticas de la zona.
La primera ubicación de San Juan de la Frontera se encontraba en el actual distrito de Concepción. Allí permaneció durante más de tres décadas hasta que una importante crecida del río San Juan, a fines de 1593, provocó graves daños en el asentamiento.
Frente a esa situación, Luis Jufré, hijo del fundador, impulsó el traslado de la ciudad hacia el sur, donde comenzó a consolidarse el núcleo urbano que con el tiempo se convertiría en la capital provincial.
A lo largo de los siglos, San Juan atravesó momentos que marcaron profundamente su identidad. Fue escenario de procesos vinculados a la colonización, la organización política del país, la gesta libertadora encabezada por el general San Martín y también de tragedias como los terremotos que obligaron a reconstruir gran parte de la ciudad.
Con el paso del tiempo, la provincia diversificó su economía y fortaleció actividades como la agricultura, la vitivinicultura, la minería, el turismo y la producción de energía, convirtiéndose en uno de los polos de desarrollo más importantes del oeste argentino.
Hoy, 464 años después de aquella fundación, San Juan mantiene viva la memoria de sus orígenes mientras continúa proyectando su crecimiento.
Una historia que comenzó con un pequeño asentamiento colonial y que se construyó con el aporte de pueblos originarios, inmigrantes y generaciones de sanjuaninos que dieron forma a la provincia actual.

