Los profesionales de Salud Pública y Aeronáutica pudieron salvar las dos vidas en Corral de Piedra, en plena Sierras de Rivero, en Valle Fértil.
San Juan 07:59 1/11/2019 - RedacciónSJ
A 8500 pies de altitud, o 2590 metros sobre el nivel del mar, tuvo que llegar un equipo de profesionales del Ministerio de Salud Pública y de la Dirección Provincial de Aeronáutica. En las Sierras de Rivero, hay un paraje llamado Corral de Piedra donde viven varias familias, una de ellas, es la de Luisa Chávez.
Luisa sufrió dos embarazos molares y luego pudo tener a su primer hijo, sin embargo, en un nuevo embarazo, para tener a su segundo hijo, aparecieron complicaciones. Con poco más de 20 semanas de gestación, comenzó a padecer genitorragia (sangrado y manchado de la vagina durante el embarazo. El sangrado y el manchado en el embarazo no significan siempre que hay un problema, pero pueden ser una señal de aborto espontáneo o de otra complicación grave).
Su marido bajó al puesto sanitario de Sierras de Rivero, pero la enfermera Laura Chávez, instantes antes, había comenzado a bajar en mula a Astica con una docente que sufría fuertes cefaleas. Sin darse por vencido, volvió a su casa y se comunicó vía WhatsApp, utilizando la red de internet que el Estado instaló en esa zona montañosa, con don Pedro Chávez, enfermero jubilado de Salud Pública. A su vez, Pedro se comunicó con el Dr. Matías Espejo, subsecretario de Medicina Preventiva y lo puso al tanto de la situación. Todo esto sucedió en cuestión de pocas horas.

En estos últimos días, Luisa se realizó los controles correspondientes con la Dra. Sandra Valdez, obstetra del hospital de Valle Fértil, y por correr riesgo su vida, se le colocó un chip anticonceptivo de manera ambulatoria y regresó con su familia.
El protocolo de vuelos sanitarios en San Juan, que depende del Ministerio de Salud Pública, viene brindando una atención cada vez más eficiente y oportuna, no solo depende del profesionalismo de los médicos que salvan vidas, sino también de la intrepidez y experiencia de los pilotos que hacen descender los helicópteros en zonas inhóspitas de cualquier parte del territorio sanjuanino.