TENSIÓN CON CHILE
La misma sigue en aumento: el nuevo cortocircuito que provocó AF

El último cruce ocurrió hace muy poco cuando el gobierno de Sebastián Piñera solicitó un duro informe para contrastar las cifras que presentó Alberto Fernández, para resaltar la menor cantidad de contagiados que posee la Argentina en relación a Chile y Brasil.

San Juan 10:58 27/4/2020 - RedacciónSanjuan@

No fue el primero, ni tampoco el último. Las palabras del argentino en medio de una videoconferencia virtual con políticos contrarios a la actual administración volvieron a desatar la furia al otro lado de la cordillera, quienes lo calificaron como "una injerencia en los asuntos internos".

Desde el Gobierno de Sebastián Piñera volvieron a mostrar malestar después del encuentro virtual que mantuvo su par argentino con representantes de la oposición.

Lo hizo luego de una serie de desencuentros que vienen manteniendo ambos gobiernos en los últimos meses, con las comparaciones de la pandemia de coronavirus de las que habló Alberto Fernández como frutilla del postre.

En este marco, y por orden del ministro de Relaciones Exteriores, Teodoro Ribera, la cancillería chilena citó al Encargado de Negocios de Argentina en Chile, ministro Carlos Mascía, para "presentarle la profunda extrañeza" del Gobierno ante las palabras del presidente argentino el pasado 24 de abril, en medio de una videoconferencia con políticos contrarios a la actual administración. Los dichos de Fernández fueron calificados como "una injerencia en los asuntos internos".

"A juicio del Gobierno de Chile, tales afirmaciones no facilitan ni contribuyen a continuar avanzando en una agenda bilateral que ha sido fructífera y que se ha desarrollado bajo diversos gobiernos en los dos países", indicó la Cancillería en un comunicado que se difundió este domingo.

"Chile mantiene su disposición a continuar trabajando por intereses comunes en el marco de un diálogo positivo y respetuoso entre ambos países", finalizó el documento.

En la cita que se realizó el pasado viernes, Fernández instó al grupo de representantes chilenos a superar las diferencias y a trabajar de forma mancomunada. 

El diálogo fue gestionado por los fundadores chilenos del Grupo de Puebla para analizar estrategias y propuestas destinadas a combatir la crisis económica y sanitaria generada por el coronavirus. 

Los organizadores, además, fueron el excandidato presidencial Marco Enríquez Ominami (uno de los políticos trasandinos más cercanos de Fernández) y el presidente del PRO, Camilo Lagos.

"Lo que le hace falta a Chile es que vuelvan a unirse, que zanjen diferencias para poder recuperar el poder en favor de los chilenos", les dijo el jefe de Estado a sus interlocutores desde la Quinta de Olivos.

"Y quiero que ocurra en Chile como ocurrió en Argentina, y quiero que ocurra en todos lados de América Latina para que todos volvamos a tener la tranquilidad de poder gobernar en favor de la gente y no en contra de la gente", agregó el mandatario a sus interlocutores, entre los que destacaron 9 senadores, 11 diputados, 8 exministros y exsubsecretarios y 5 presidentes de partidos del ala progresista.

En el encuentro también participaron otras figuras internacionales que forman parte del Grupo de Puebla, como la expresidenta de Brasil Dilma Rousseff y el expresidente de Ecuador Rafael Correa.