El Fondo Monetario Internacional (FMI) redujo del 3,5% al 2,1% su estimación de crecimiento para la economía argentina en 2026 y elevó sus proyecciones de desempleo.
El nuevo escenario ubica al país por debajo de las previsiones regionales y globales, en un contexto de menor actividad y condiciones financieras restrictivas.
La revisión fue presentada en el informe de Perspectivas de la Economía Mundial, durante las reuniones anuales del organismo y el Banco Mundial en Bangkok, Tailandia.
Petya Koeva Brooks, subdirectora del Departamento de Estudios del Fondo, atribuyó el recorte a la debilidad de la demanda interna y a la desaceleración registrada hasta el tercer trimestre.
La funcionaria, sin embargo, anticipó una recuperación hacia el cierre del año, que se fortalecería en 2027 y 2028, impulsada por las exportaciones agrícolas y energéticas, una mejora de los términos de intercambio y el repunte de la inversión.
Para 2027, el FMI también redujo su pronóstico de crecimiento, del 4% al 3,5%.
La cifra supera las estimaciones para América Latina (2,5%), pero queda apenas por encima de la proyección mundial (3,4%).
Para este año, el organismo prevé una expansión del 2,3% en la región y del 3,1% a escala global.
En materia laboral, el Fondo elevó su estimación de desempleo al 7,6% para 2026 y al 7,1% para 2027.
También revisó al alza sus cálculos de inflación: proyecta un 32,5% para este año y un 21,2% para el próximo.
Como contrapartida, anticipó que la cuenta corriente registrará superávits equivalentes al 0,6% del PBI en ambos años.
El informe se conoció antes del viaje del ministro de Economía, Luis Caputo, a Bangkok, donde buscará avanzar en la tercera revisión del acuerdo con el FMI.
Su aprobación permitiría habilitar un desembolso de unos US$869 millones.
