El juez federal Ariel Lijo aceptó el pedido del fiscal Gerardo Pollicita para ampliar la investigación por presunto enriquecimiento ilícito de Manuel Adorni.
La pesquisa, que hasta ahora comprendía desde 2012 hasta su salida de la función pública, se extenderá a los períodos previos de Adorni y su esposa, Bettina Angeletti.
El objetivo es reconstruir los ingresos y el patrimonio de ambos desde que alcanzaron la mayoría de edad: 1998, en el caso de Adorni, y 2000, en el de Angeletti.
Para eso, el fiscal solicitó información a la Anses, los registros de la Propiedad Inmueble y Automotor, la Inspección General de Justicia y los consejos profesionales de Ciencias Económicas.
Lijo también autorizó ampliar el levantamiento del secreto fiscal. ARCA deberá aportar declaraciones de Ganancias y Bienes Personales, información sobre blanqueos y moratorias y datos de las operaciones cambiarias realizadas por la pareja.
Además, se avanzará sobre las ocho billeteras de bitcoin que Adorni declaró haber utilizado entre 2014 y 2018.
Según la explicación presentada por su defensa, esas inversiones le habrían generado US$591.544, dinero que habría conservado hasta su ingreso a la función pública.
Las claves privadas fueron entregadas a la Justicia dentro de un sobre lacrado. Con autorización judicial, un perito de la defensa deberá ingresar a las billeteras y firmar mensajes proporcionados por la fiscalía.
Luego, técnicos de la Policía Federal verificarán criptográficamente cada operación.
La causa se inició por cuestionamientos sobre el patrimonio y los gastos de Adorni.
En 2025, el exfuncionario rectificó sus declaraciones juradas y reconoció ahorros e inversiones que no habían sido incluidos originalmente.
Un informe de peritos de la fiscalía también detectó diferencias entre sus ingresos declarados y determinados gastos y bienes.
