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| La privatización de Intercargo volvió a tener un traspié. El Gobierno cerró una nueva licitación sin oferentes. Qué pasa con la empresa pública. |
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
Intercargo, la empresa estatal de rampas y operaciones terrestres en aeropuertos volvió a ser objeto de un fracaso para el Gobierno en el intento de venta promocionado por Federico Sturzenegger.
Con la última licitación declarada desierta por parte del Ministerio de Economía, la compañía sigue bajo el ala pública.
Con dificultades severas para encontrar comprador, el Gobierno nacional ensayó varias prórrogas antes de ejecutar el llamado a licitación que finalmente llegó a finales de junio.
Tras varios meses explorando un escaso interés del mercado, se decidió avanzar en el proceso de venta que, sin oferentes, se vio truncado tras casi un mes de “ventana”.
La competencia que no fue tenía como base una oferta mínima de 45 millones de dólares. Esto no resultó atractivo para ningún inversor, y menos aún teniendo en cuenta la agresiva apertura del mercado de rampas que el Gobierno habilitó en los últimos meses.
¿Por qué nadie quiere a Intercargo?
Precisamente, esta última política impulsada por el Ministerio de Desregulación dio lugar a la creación de más de 13 “empresas” que obtuvieron permiso para operar en los distintos aeropuertos.
La ampliación de la oferta le quitó a Intercargo la exclusividad de décadas anteriores, donde la empresa pública era prácticamente la única autorizada en brindar los servicios mencionados.
Ahora bien, esta apertura del mercado implicó en la práctica el ingreso de solo cuatro empresas a la actividad de manera efectiva.
El resto de las compañías no han ejecutado los servicios señalados, incluso algunas ni siquiera contacto con las capacidades técnicas para hacerlo.
En ese contexto, el tamaño y la complejidad estructural de Intercargo no habría resultado atractivo para ningún oferente.
De hecho, desde el sector se consideró que el piso de la oferta establecido por el Gobierno resultó elevado dado el deterioro técnico de la compañía, a pesar de que el activo corriente fue estimado en 55 millones de dólares.
A ello se suma la importante carga sindical y política que resguarda Intercargo entre su personal. Algo que vendría en el “combo” de una eventual venta.
