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| Una vez más, esta vez contra Argentina (1-0 en la prórroga), dominó el partido de principio a fin hasta alzarse con su segundo título mundial. |
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
Hace cuatro años, Argentina logró el título mundial tras salir victoriosa de un caótico partido frente a Francia (3-3 en la prórroga, 4-2 en los penaltis) y después de haber superado numerosas dificultades a lo largo de la competición.
Ayer, en el Estadio Nueva York Nueva Jersey, cedieron el trono a la selección español, que desde el principio se hizo con el control absoluto del encuentro.
En la final, al igual que en ronda previas, España neutralizó al rival gracias a su precisión técnica y táctica. Después de frenar en seco al imponente ataque francés en semifinales (2-0), España se ha impuesto a la Albiceleste, incapaz de crear juego ante el arrollador control español.
Hasta este partido, la selección de Leo Messi había marcado al menos dos goles en cada partido de este Mundial, pero en esta ocasión acabaron el encuentro sin anotar. De hecho, no dispararon ni una sola vez a puerta en 120 minutos de juego.
Aunque en la prórroga se produjeron algunos acercamientos al área rival, no llegaron a poner en aprietos a Unai Simón.
"Tenemos un gran equipo -declaró el lateral derecho Pedro Porro en exclusiva para la FIFA-. Desde el minuto 1 hemos competido muy bien.
Desde el partido de Cabo Verde (empate a cero) también se vio nuestro estilo, que era tener el balón y crear ocasiones, aunque ese día no entrara el balón".
Este domingo, en el partido más importante de sus vidas, los integrantes de la selección española fueron fieles a su estilo y nunca perdieron la concentración.
Al igual que hicieron contra Portugal en octavos de final (1-0) o contra Bélgica en cuartos (2-1), la Roja controló el ritmo del partido sin perder nunca la calma, a pesar de que el gol se hizo esperar.
Más allá de su dominio técnico y táctico, el equipo al completo demostró una serenidad extraordinaria en momentos en los que podrían haber surgido dudas.
«Seguimos en nuestra idea de juego y yo creo que a día de hoy se refleja», prosiguió Pedro Porro. Hace dos años, en la Eurocopa 2024, España sentó las bases de su estilo, que se caracterizaba además por rápidos contraataques por medio de sus extremos, Lamine Yamal y Nico Williams.
En aquel torneo, los pupilos de Luis de la Fuente se sentían cómodos en partidos de ida y vuelta, con más espacios y mayor verticalidad.
De hecho, en las cuatro rondas eliminatorias concedieron cuatro goles. En 2026, por contra, solo han encajado un tanto, obra del belga Charles De Ketelaere.
Ninguna selección había logrado tal hazaña en la historia de los mundiales. El principal cambio en estos dos años se debe a la influencia de Rodri, ganador del Balón de Oro adidas, que se otorga al mejor jugador del torneo, y que ha marcado el ritmo de esta selección.
El centrocampista español explicó a la FIFA, con la Copa Mundial en las manos, cómo han conseguido someter a sus rivales. "Creo que somos el equipo que más situaciones del juego controla -resumió sencillamente-.
El pressing, la posesión, el contraataque, el balón parado... controlamos todos los ámbitos del fútbol. España es la que más ha controlado". Rodri marca el tempo del combinado nacional.
Cuando decide aumentar el ritmo, todo el equipo le acompaña con un aplomo sorprendente, sin perder nunca la estructura.
En 2026, España ya no se conforma con monopolizar el balón, sino que les impone a sus adversarios cuánto tiempo pueden tener la posesión y hasta dónde les cede el control.
Aunque sus actuaciones hayan sido menos espectaculares que en la Eurocopa, los campeones del mundo han hecho del control su mayor virtud.
«El equipo ha estado muy bien de principio a final. Sabíamos que era importante no encajar goles y competir de la manera en la que lo hemos hecho. Ha sido espectacular y nos hemos llevado un gran premio», afirmó Pedro Porro.
En Catar 2022, Argentina salió victoriosa de aquella anárquica final. Esta vez España ha ganado el Mundial dando muestras de una tranquilidad inaudita.
En un torneo caracterizado por sus goleadores y apabullantes ataques, la Roja ha impuesto su propio estilo y se ha convertido en la mejor selección del mundo por segunda vez en su historia.

