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| Los surtidores de combustibles comenzaron julio con mayores precios. Se debe a dos decisiones clave del Gobierno nacional. |
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
El precio de los combustibles en julio arrancó con aumentos en los surtidores debido a la actualización de dos variables clave que maneja el Gobierno nacional.
Se trata del Impuesto al Combustible Líquido y el precio de los biocombustibles, componentes que se han ido actualizando mes a mes de manera diferida.
Respecto al primero, la carga impositiva nacional sobre los combustibles sufrió un nuevo tramo de actualización para el séptimo mes del año.
Por órden del Ministerio de Economía conducido por Luis Caputo se aplicó una nueva suba dentro de la “escalera” diseñada para no trasladar un fuerte incremento único que hubiera afectado directamente al índice de inflación.
Buscando mitigar ese potencial efecto espiralizador, el Gobierno nacional fue generando un diferimiento para reducir el impacto de las subas, aunque generando una remarcación de precios mensual prácticamente constante.
En ese sentido, en julio se autorizó una suba de $21,192 por litro al combustible líquido y de $1,298 por litro en concepto de Impuesto al Dióxido de Carbono.
De cara a agosto, el Gobierno nacional planea aplicar toda la actualización impositiva pendiente sobre los combustibles. Esto podría derivar en mayores niveles de aumento, aunque dependerá del monitoreo sobre la inercia inflacionaria.
Los biocombustibles también
En segundo orden, pero también con fuerte impacto en los surtidores, el Gobierno autorizó una nueva actualización de precios en biocombustibles.
Tanto el bioetanol como el biodiésel son dos componentes “de corte” para los combustibles convencionales en Argentina.
Esto implica que las petroleras deben incluir estos insumos en sus combustibles, liberando al mercado una mezcla controlada. En cada caso, se incorporan estos productos derivados del agro a la nafta (bioetanol) y al diésel (biodiésel) como parte del régimen de promoción de la actividad.
Para julio, los aumentos indicados fueron de $1.043,61 por litro de bioetanol con impacto en la nafta, y $956,50 por litro de biodiésel con impacto en el gasoil. En ambos casos, son precios mínimos de pago que las petroleras deben hacer a los productores de biocombustible, por lo que no se traducen directamente en los surtidores.
Estos ajustes acumularon en torno al 2% de aumento intermensual en el caso del bioetanol y del 3,5% en el caso del biodiésel.
La movilidad de los precios ha sido una política sostenida por el Gobierno nacional para mantener actualizados los costos de los productores agropecuarios, aunque existen serios cuestionamientos sobre la ley de promoción vigente y sancionada en 2021.
