![]() |
| El prestigioso diario británico advirtió sobre el freno en la desaceleración de precios en Argentina, cuestionó la dinámica del IPC y alertó por el impacto en salarios y nivel de vida. |
San Juan 16:22 15/4/2026
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
El diario británico Financial Times puso el foco en la evolución reciente de la inflación en la Argentina y lanzó una advertencia sobre el rumbo del programa económico del Gobierno. En un artículo publicado tras conocerse el dato de marzo, el medio aseguró que el intento de Javier Milei por controlar la suba de precios “se está estancando”, en un contexto de tensiones cambiarias y deterioro del poder adquisitivo.
Escrito por: elinformadordecuyo.com.ar
El diario británico Financial Times puso el foco en la evolución reciente de la inflación en la Argentina y lanzó una advertencia sobre el rumbo del programa económico del Gobierno. En un artículo publicado tras conocerse el dato de marzo, el medio aseguró que el intento de Javier Milei por controlar la suba de precios “se está estancando”, en un contexto de tensiones cambiarias y deterioro del poder adquisitivo.
“El esfuerzo de Javier Milei por reducir la inflación crónica de Argentina se está estancando, con la tasa mensual alcanzando el 3,4 por ciento en marzo -su nivel más alto en un año-”, señaló el medio, al tiempo que advirtió que la etapa final del proceso desinflacionario podría resultar más compleja que la inicial.
Si bien reconoció que el Gobierno logró una baja significativa desde los niveles de dos dígitos mensuales heredados al inicio de la gestión en 2023, el análisis remarca que la desaceleración perdió impulso. Tras tocar un piso cercano al 1,5% en mayo del año pasado, la inflación volvió a mostrar una tendencia al alza en los últimos meses.
El propio presidente Milei reaccionó a los datos y reconoció el impacto negativo del indicador. “El número es malo. No nos gusta el número porque la inflación nos resulta repugnante”, afirmó, aunque aseguró que existen factores que permiten prever una nueva desaceleración en el corto plazo.
Sin embargo, el Financial Times subrayó el escepticismo de economistas frente a esa expectativa, especialmente por factores externos como el aumento de los precios de la energía en medio del conflicto en Medio Oriente, que podrían sumar presión sobre la dinámica inflacionaria local.
El artículo también analiza las herramientas utilizadas por el Gobierno para contener la suba de precios. En ese sentido, menciona el uso del tipo de cambio como ancla nominal durante los primeros meses de gestión, una estrategia que perdió efectividad tras la flexibilización cambiaria acordada con el FMI, lo que coincidió con un repunte inflacionario.
Otro punto central del informe es el impacto social del proceso económico. El medio destacó que los salarios continúan corriendo por detrás de la inflación, lo que genera una pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Según datos citados en el artículo, los ingresos reales de trabajadores formales y jubilados se ubican entre un 8% y un 10% por debajo del nivel que tenían al inicio de la gestión.
Además, advirtió que la preocupación social comenzó a desplazarse desde la inflación hacia el empleo y los ingresos.
En ese marco, la aprobación del Presidente habría retrocedido hasta niveles cercanos al 36%, reflejando el malestar en distintos sectores.
El medio inglés también hizo hincapié en las particularidades estructurales de la economía argentina, como la inercia inflacionaria. Señaló que prácticas como la remarcación preventiva de precios, la indexación de contratos y la negociación salarial en base a inflación pasada dificultan consolidar una baja sostenida.
En paralelo, el medio mencionó cuestionamientos en torno a la medición oficial de la inflación, luego de que el Gobierno postergara la actualización de la canasta del Índice de Precios al Consumidor, una decisión que generó ruido en el ámbito económico, aunque, según especialistas, tendría un impacto limitado en los resultados.
En este contexto, el panorama descripto por el Financial Times plantea un escenario desafiante para el Gobierno, que deberá enfrentar la compleja tarea de quebrar la inercia inflacionaria sin profundizar el deterioro del poder adquisitivo ni afectar la actividad económica.
